Los super-leds y el crece-pelo.

Todavía recuerdo la época de los tubos fluorescentes “luz día”, y el tiempo que pasó hasta que estos fueron sustituidos por los nuevos tubos, mucho más eficientes y respetuosas con el medio ambiente. Los fabricantes invirtieron mucho tiempo y recursos en dar a conocer sus ventajas: superaban a sus predecesores en todos los aspectos técnicos, incluido el mayor rendimiento luminoso, y permitían realizar instalaciones con un 25% menos de consumo.

Una diferencia de algo más de dos € en un tubo fluorescente de 36W era un impedimento insalvable para realizar el cambio de producto. La eficiencia energética no tenía tanto protagonismo como lo tiene hoy día, y hubo que esperar a que un Real Decreto prohibiese su fabricación para que el mercado los aceptase… por obligación.

En cuestión de pocos años, todo ha cambiado y el ahorro de energía está presente en todas partes. Lo que ahora es una necesidad se ha convertido en muchos casos, en una obsesión y esto ha llevado a una demanda descontrolada de productos eficientes y en muchas ocasiones, sin importar la calidad de los mismos.

La obsesión por ahorrar energía, el desconocimiento de las nuevas tecnologías y la necesidad de conseguir productos a precios muy bajos, ha favorecido la aparición de nuevos comerciantes de soluciones mágicas con contenedores repletos de productos de muy baja calidad.

Es habitual encontrar clientes cuya exposición a la tecnología LED comenzó con la visita de un comerciante de soluciones mágicas; grandes vendedores que saben dar respuesta a lo que el mercado les demanda, o más bien les exige. Todavía hay gente dispuesta a comprar el “elixir crece-pelo” a precio de saldo o lo que es lo mismo, SuperLeds de dudosa calidad a precios imposibles, como también está empezando a ocurrir con las luminarias de inducción.

La receta es sencilla: se prepara una presentación de producto de diseño elaborado, se insertan imágenes fáciles de asociar con el respeto al medio ambiente, se rellena el documento con infinidad de datos técnicos reales, o no, y ya tenemos otro fabricante más, con productos de calidad. Si el futuro cliente tuviera ciertos conocimientos técnicos y no fuera suficiente el documento gráfico, entonces le intentarán convencer que lo correcto es utilizar el pupil-lumen en vez del lumen, a pesar de que ningún reglamento lo contemple, y acaban recetándole GelocaLed 500mg como la solución a sus males.

Cuando hablamos de iluminación eficiente, los watios son watios, los lúmenes son lúmenes y las horas de vida útil deben de ser reales, y cuando hablamos de inversiones económicas, no es aconsejable realizar experimentos con “elixires crece-pelo”.

Afortunadamente, el tiempo ha hecho que el mercado haya acumulado experiencia, y si antes el precio era un factor determinante, cada vez es más habitual que las negociaciones comiencen por la garantía del producto, y continúen por el precio, que no deja de ser importante, pero siempre subordinado a la calidad.

Se han realizado grandes inversiones en productos de baja calidad, sustituciones masivas con productos de importación descontrolada y baja calidad, pensando más en los precios que en la garantía del producto. Cuanto más bajo fuera el precio, antes recuperaban la inversión, pero tras unos años los rendimientos no son los prometidos, el tiempo medio de vida entre fallos no se acerca ni a la mitad de los miles de horas prometidas, y no queda rastro del fabricante original del producto, lo que obliga a dar por perdida esa primera inversión. Como popularmente se dice, lo barato sale caro.

Como profesionales del sector, estamos obligados a asesorar a nuestros clientes con las mejores soluciones, que a la larga, resultarán ser las más rentables. El mercado ofrece una gran gama de productos y soluciones de calidad, que nos permiten abordar proyectos con garantía de éxito a largo plazo y retornos de inversión interesantes, sin  caer en la tentación de cubrir una demanda con soluciones fáciles basadas en productos sin expectativas reales, o limitadas a un solo producto o marca. Un buen proyecto de eficiencia energética está basado en un profundo análisis de las necesidades de una instalación, y combina los diferentes productos, tecnologías y soluciones con los que podamos obtener el mejor resultado,

A pesar de esto, todavía seguiremos encontrándonos en el mercado con comerciantes de soluciones mágicas, sus SuperLeds y sus atractivos frascos de crece-pelo.

Acerca de Antonio Alonso

Es responsable del depatamento I+C Iluminación y Control de Sonepar Ibérica, donde, fiel a los principos de BlueWay, busca combinar eficiencia y funcionalidad con la estética y el comfort.
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Una respuesta a Los super-leds y el crece-pelo.

  1. alrobles dijo:

    Se puede decir mas alto pero no mas claro, a pesar todo todo esto creo que es un buen momento, para creer y crecer en nuestros proyectos con marcas fiables y de confianza.
    [editado]

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