Energía Solar Térmica; el ahorro doméstico da el salto a la industria

Desde que se reguló en el Código Técnico de la Edificación (CTE), la utilización de la Energía Solar Térmica como fuente del aporte mínimo de agua caliente sanitaria (ACS) a nivel doméstico, nos hemos habituado a ver los colectores solares en los tejados de nuestras viviendas. Pero, ¿nos hemos planteado las posibilidades que tiene a nivel industrial?

Aproximadamente, el 30% del calor necesario para procesos industriales requiere temperaturas inferiores a los 100ºC, rango de temperaturas que queda dentro de la generación solar térmica doméstica. Otros procesos requieren cotas de temperatura superiores, de 200ºC o incluso mayores, para los cuales serán necesarios sistemas de concentración de rayos solares más complejos.

Las condiciones de partida más favorables para la aplicación de esta energía en procesos industriales son: una demanda de calor continua durante las horas de insolación y durante todo el año. Algunos ejemplos son:
 – Los procesos de desengrasado y secado de pintura en la industria de automoción.
 – Las diferentes fases en la producción en la industria papelera.
 – Pasteurización, esterilización, cocción, etc. en la industria de alimentación y bebidas.

No es posible saber el porcentaje exacto de energía que un sistema solar térmico puede aportar a una aplicación industrial; cada caso será único y dependerá de factores como la aplicación en general y sus requerimientos de calor en particular, la estrategia de aprovechamiento que se siga y las características de la radiación solar del lugar donde se realice la instalación. Teniendo esto en cuenta, es perfectamente factible obtener porcentajes de calor solar superiores al 50%, debiendo instalar sistemas complementarios convencionales para cubrir todos los requerimientos del proceso productivo.

Durante el pasado 2013 tan sólo un 1% de la potencia termosolar que se instaló fue destinada a la industria. Si tenemos en cuenta que la forma de generar el calor que requieren los procesos productivos es mediante la quema de combustibles fósiles, tanto directamente en fábrica como indirectamente en las centrales si el calor se genera mediante electricidad, el potencial de esta forma de Energía es muy elevado. Los precios en constante aumento de los combustibles fósiles, así como la legislación frente a las emisiones de CO2 y la concienciación cada vez mayor sobre el medio ambiente, prevén un futuro prometedor para la termosolar.

La aplicación de esta tecnología dentro de la industria puede generar grandes beneficios, principalmente:
 – Económicos, pues los costes de instalación son amortizables a corto-medio plazo con el ahorro que supone en la compra de combustibles fósiles.
 – Mejora en la competitividad. Al reducir los costes energéticos de producción sin afectar a la calidad del producto final, es posible reducir su precio de venta.
 – Medioambientales, disminuyendo considerablemente las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Acerca de Ana Chicote

Ana colabora en el desarrollo del área industrial en Sonepar Ibérica, a través del programa de colaboración con el Departamento de Electrónica de la Universidad de Alcalá. Le interesan las nuevas tecnologías de generación eléctrica y la mejora de los recursos energéticos en el marco de la eficiencia energética.
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